El tren a Tiburtina. Parte 1

Podría empezar esto con algo como: “Eran las 9 de la mañana, el día estaba soleado para ser invierno y el viento soplaba fuerte al retumbar del sonido del colectivismo ”…Pero no. Leí que eso ya pasó de moda y al parecer es pura huachafada. Además, no creo que ese día haya sido tan perfecto para haberme sentido inspirado. Dicen que Europa es la cuna del mundo, la modernidad, sus calles, su cultura, dicen (me dijeron). Una crónica algo larga y que, fuera de bromas, tenía que escribir.

La realidad.

Llegué a eso de las 7 u 8 de la mañana a Roma tras dos horas de viaje desde la capital española. El viaje a Madrid había sido una mierda. 14 horas con el poto en el asiento, cambiando de poses en dos asientos contiguos como si estuviese jugando Twister,  parándome para que no me de una embolia y aburrido porque a la gente de Air Eur-y-algo-más se las dio por no dar un servicio de entretenimiento a bordo para sus lindos pasajeros y cobrar 3 euros por unos audífonos chinos. Andaba estresado, estresadaso. Son 14 horas, es cosa seria (para alguien que recién viaja esa cantidad, al menos). Italia no me pudo recibir mejor que nunca, algo que el caesar envidiaría: Nunca llegaron mis (nuestras, por que viaje con mi padre) maletas. La pesadilla de todo viajero primerizo se me hizo realidad, y aunque no era la primera vez que viajaba en avión, fue algo que nunca me lo esperé. Es horrible, saben? Ver cómo todos recogen felizmente sus maletas y se enrumban a sus destinos sin preocupaciones mientras tú, buen samaritano que no ha tenido culpa de nada, te quedas esperando mientras otro grupo –que no era de tu vuelo- saca sus maletas. Lo bueno fue que no me sentí tan basura después de todo, ya que había otra persona que estaba en las mismas. Un italiano, parecía del norte (por su forma de hablar), venía del viaje de Lima también y su cara era peor que la de mi padre. Pensé que el tío era racista, le tratamos de hablar para decir qué había pasado y solo trataba de evadirnos hasta que al final nos dijo –tras haber hablado con la gente de Alitalia- que todo le parecía un “schifo” y en definitiva todo había sido una pérdida de tiempo (bueno, eso es obvio). No nos quedaba otra, teníamos que tramitar lo de las maletas y cómo llegarían a nuestro destino sino, estaría sin ropa ahora mismo. Mala suerte pes.

Afuera hacía frío, más de lo que me esperé y hasta ahora me arrepiento de haber estado en polo y una casaca polar (aunque abrigaba poco para ser una de las que te llevas a los Alpes). Mi  único destino era la estación de tren en toda Roma que, dentro de esta, estaría el tren que me llevaría a mi a la capital de la Toscana. El camino iba a ser largo. El aeropuerto Fiumicino, al igual que muchos aeropuertos del mundo, está alejado de la ciudad. Llegar al centro (y por ende, a las estaciones de trenes principales) conlleva subirse a un tren o un bus que te traslade a este. La decisión fue tomada al momento: Tenía que ser el tren, quería experimentar algo nuevo (y vaya que lo hize). Había estado en trenes antes pero quería saber cómo era viajar en uno de Europa, tenía qué. El metro (y su ultima estación, según la línea) se encontraba en frente del aeropuerto. No tenía nada más que caminar unas cuantas cuadras para llegar al lugar.

La fachada era moderna (algo como las estaciones del metro de Lima pero multiplicadas en tamaño por dos). La estación Fiumicino consta de tres “binarios” amplios (donde la gente sale y entra a los trenes) que te dan la bienvenida. Algunos puestos de venta de recuerdos, tabaccaios, y puntos de información adornaban visualmente la estanza. Admito que me sentí como Potter en King Cross tras acercarme al abordaje de uno de los trenes que me llevaría a mi destino. El tren llegaba del horizonte (por más huachafo suene) y frenaba con ese chirrido característico para que varios cientos de personas salieran con maletas de rueditas en contra de mi sentido a través del piso de madera (si la memoria no me falla). Entre emocionado como cualquier Potteriano lo hubiese hecho y busqué asiento en el tren de dos pisos de Trenitalia. Obviamente escogí asiento pegado a la ventanilla en el segundo piso para que la experiencia sea más chévere.

Para comenzar la dulce y gloriosa matinna, el tren olía mal, muy mal. Más de lo que tus recuerdos en una combi limeña puedan recordar. El olor a orina y sabe dios qué olores más invadían todo el tren –y en especial el segundo piso-. Debía aguantarme –por lo menos- una media hora de un putrefacto olor emanado de las paredes…o asientos..o no lo sé. Era en definitiva una cosa que nunca me lo esperé de un país “del primer mundo” donde todo se supone es "diferente”. Sé que muchos dirán que el tren de tal lugar es mucho peor siendo de tal país y cosas pero el estilo, pero a lo que voy es que, coño, es mi primera vez en Europa y me esperaba otra cosa (espero que alguien me entienda).  Sentado al lado de un señor y su inquieto nieto, el tren prendió marcha. La periferia romana no es nada del otro mundo. Fabricas, campos abiertos y condominios habitacionales con un diseño italiano clásico. Eran las 9 u 10 y el sol hacía parecer que eran las 5 de la tarde (típico del invierno europeo). Los sonidos chirriantes de las cuerdas eléctricas de arriba y el contacto con los rieles acompañarían aproximadamente media (o una hora) de viaje.

El tren paró en su primera estación en su ida al centro. Una parada con un nombre que no recuerdo pero cuya zona de ubicación era algo urbana. Algunos obreros subieron. El tren volvió a avanzar. Trataba de saber por donde el tren se dirigía y cuantas estaciones más faltaban en mi tablet pero simplemente el GPS no funcionaba. Estaba preocupado, no sabía cuanto tiempo iría a demorar todo el viaje. Para cuando mis quejas por la tecnología habían cesado (o al menos, aguantado de parte mía), el tren llegó a otra parada-estación. Más gente subió y de nuevo, el tren prendió marcha. Tras el cerrar de las puertas, el sonido de un instrumento de viento empezó a sonar. Era un acordeón y sonaba una canción melancólicamente italiana –de aquellas tradicionales-. La canción se hacía más y más cercana. Tras subir las escaleras, apareció un hombre alto y calvo, tocando una canción delante de cada asiento y esperando a que alguien de una limosna. Tras él, llegaban dos jóvenes de chalecos oscuros, con un aspecto nada amigable y que tal vez –por las distinciones raciales- serían de algún país de los Balcanes (Serbia, Rumania, Albania…). El acordeonista se acercó a nuestros asientos y solo atiné a sonreír vagamente moviendo mi cabeza de un lado para otro.  El tren se detuvo otra vez, descargó pasajeros (incluyendo al acordeonista que había ganado algunas cuantas monedas, tras pasar a mi lado) y cargo-descargó gente. Los muchachos de los chalecos oscuros estaban nerviosos, era más que notorio. Uno, de baja estatura y le decía algo al otro mientras sacaba unos papeles rosados de su bolsillo, mientras el otro le aceptaba diciendo algunas cosas qué tal vez era en rumano. El otro muchacho, colorado y flacucho, bajó las escaleras del tren rápidamente y de manera sospechosa. Me alarmé un poco, la situación no me gustaba. Fue tal vez desde ese momento (preciso momento) en que me dí cuenta que esta gente no parece nada amigable y es hasta ahora que lo sigo pensando. No alcanzo confianza con gente de los Balcanes y Medio Oriente hasta ahora en mi estadía en Italia. El tipo se fue al primer piso del vagón, su compañero espero un rato para despues pasar por cada asiento a entregar volantes rosas encima de un pequeño recipiente con tapa donde –supongo- la gente deposita la basura. En el papel se leía –si mi memoria no me falla- un pequeño aviso en letras negritas (al mero estilo de los Clasificados de El Comercio) en el que decía que (él) era pobre y necesitaba proveer de alimentos a su familia que se encontraba viviendo ilegalmente en Roma.

No supe si creerlo o no (como todo peruano sabido, conocedor de todas las clases de artimañas que se hacen los pseudo pobres). Lo único que se me venía en mente era la  manera cómo promovía a que la gente solidariamente le donara algunos euros. A falta del idioma, no queda otra que el papelito. El anuncio clasificado en vivo, el extremo de la falta de oportunidad en un solo papel. El tipo tras repartir todos los volantes volvió al primer lugar donde repartió y empezó a recoger. Su compañero subió al segundo piso otra vez, le dio una mirada y negó con la cabeza. La cara del tipo era otra, estaba preocupado. Tenía que darle algo, no solo por pena, sino por el temor a alguna represalia (sí lo sé, estúpido, pero no tengo idea de cómo pueden reaccionar estas personas). El tipo llegó a mi asiento y me miró con sus amplios ojos mientras recogía el papel rosa. Saqué rápidamente mi billetera y le dí un euro mientras escondía y apretujaba mi tablet en mi casaca. “Grazie” me dijo con una voz ronca y una sonrisa. “Prego”, le respondí. Tras recoger algunas monedas más que la gente a duras penas le daba, regresó a los asientos posteriores junto con su compañero, revisando las ganancias del día y revisando atentamente las ventanillas durante algunas paradas subsiguientes. Bajaron rápidamente en una estación para luego perderse entre la gente. Sabía que faltaba unas cuantas varias estaciones más para llegar a Tiburtina, solo debía aguantar un poco más.

El sonido de un acordeón se escuchó otra vez. La canción ya no era una típica canción del sur de Italia, sino una melodía navideña. We wish you a Merry Christmas en versión para el acordeón invadió todo el vagón. Se trataba de un hombre padre de familia, y sí, era padre de familia por que justamente le acompañaba su hija menor. La niña no tendría más de 6 años y se encontraba siguiendo a su padre en la búsqueda de limosna con un vaso descartable de gaseosa en la mano y una voz pidiendo tiernamente que se colabore. Me quedé mudo por un rato. Pensé en la realidad limeña y en las combis. La misma situación de necesidad pero en diferentes contextos. Crisis en Europa, desigualdad en Perú. El tren pasaba por un viejo puente que, para hacer todo esto más dramático y hacerme pisar tierra de una puta vez en la Italia que nunca pensé encontrar, estaba lleno de colchones, frazadas y ropa tirada por doquier. Sí, era la pobreza oculta de la ciudad (o al menos una pequeña muestra). Wau. Solo pensaba que en Lima la situación era así, pues Italia me dió una alternativa más para creer que la pobreza no solo se encuentra en países en vías de desarrollo (por no decir otro termino más desprestigiante), sino en las grandes capitales del primer mundo. Y que, en definitiva, los problemas abarcan más de los limites sociales-culturales. La población de Italia esta en crisis, obligando a este padre a llevar a su hija a mendigar por limosna al ritmo de una canción festiva en el vagón de un tren donde deben esquivar a los controladores de boletos por temor a la multa. Así está la cosa.

Paperman y lo que no se vio(NSFW).

Creo que todos ya saben acerca de Paperman. El corto de Disney ganador de un Oscar por su avanzada técnica de animación y blablablá. Pues ahora los muchachos de College Humor decidieron darle un toque…fuera de los términos “Disney” y darle una continuación a esa tierna historia de amor que involucra a los personajes en blanco y negro…y a los papeles de avión (que, bueno, tenían un plan). Esta pequeña animación (obvio que no oficial) sólo apta para mayores es simplemente un mate de risa.

Descubriendo: naps

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En Tumblr te encuentras con cosas interesantes. En esta red de micro-blogging siempre descubro pequeñas grandes minas de oro que se ocultan bajo links con nombres algo bizarros.Y es gracias a los enlaces de Soundcloud que se publican (y gracias a dios que se puedan publicar) en esta pagina que pequeños artistas del submundo musical no explorado pueden hacerse dar a conocerse en menos de 1 minuto. El rebloggeo me ayudó a encontrar a naps.

Si hay que definir a naps es simplemente con la palabra eco-chillin-experimental-wave-electrónico. Aunque si bien está en la línea de artistas del “hip-hop instrumental” (aunque mucho más suena a chill wave experimental) como Ohbliv, Kona Triangle y otros, naps es un caso particularmente excepcional por el hecho de involucrar sonidos más “naturales" sin salirse de la onda glitch y los beats en downtempo.

Según el propio naps, este describe a su música como:

A translation of the natural world through mesmeric and subsuming rhythms. washed out harmonies, incessantly reshaping in form, forever in motion, not confined to a limited space.

(Una traducción del mundo natural a través de ritmos mesmerianos y subsumidos, harmonías frescas, continuamente remodelándose en forma, siempre en movimiento, nunca confinada a un espacio limitado)

Un ejemplo es su 7” un álbum de 6 tracks muy propias de él. Un estilo que, como él dice, siempre están en constante cambio. Sonidos espectrales entrelazándose para crear una atmósfera peculiarmente formada por sonidos cuasi ambientales (que, claro, pareciese una emulación de la naturaleza –o al menos eso trata de comunicar!-) El álbum digital completo:

Otras creaciones bastante dentro-del-tono-natural:

 

 

Si de algo me puedo haber sentido complacido, es de el hecho de poder haber encontrado un sonido diferente al que se conoce dentro de este género (que poco se conoce/difunde y que se queda en la monotonía del sampling). Algo poco común y una mezcla que responde a lo que se pueda esperar de la canción (en serio, no creí que algunas canciones tornen súbitamente a ritmos como los del trip-hop, jaja).

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Más de naps: https://soundcloud.com/naps // http://notaquatic.tumblr.com/ // http://notaquatic.bandcamp.com/

5 tomas, Pisa

Ya van dos semanas (o tres, no sé) de las que visité esta ciudad. Acogedora y tranquila. El sol simplemente estuvo a mi favor ese domingo (hurra por eso!), aunque el frío nunca termina por distraerte un poco. Debo admitir que no extraño el calor de Lima (por ahora). #Toscana

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Pueden checar mis otras fotos acá.

11(+1)canciones que marcaron mi 2012

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El mundo no se acabo y todos felices. Es ya casi febrero y antes de que se pase más el tiempo hago mi pequeño “ranking” (aunque de ranking no tiene absolutamente nada, jaja) que, aunque no sea el más “oh wau”, vale la pena escuchar parte de la compilación de acá (claro, si están con ganas de escuchar algo nuevo si es que no conocen estas canciones). Mi 2012 estuvo cargado de Trip-Hop, Rock Alternativo y un poco de hip-hop experimental. He acá el resumen:

El orden no importa en absolutamente nada de nada. Canción – Artista

1. Simiolo – Dengue Dengue Dengue!

Tal vez el mayor hitaso del grupo de electro-fusión-tropical (o bien llamado por ahí Nu Cumbia) limeño. Un beat repetitivo tropical, toques de sintetizador y un toque psicodélico marcianístico hacen de esta canción un éxito. No escuchaba algo así desde que había encontrado música del mismo estilo por Systema Solar (una banda de electro-fusión colombiana) y el haber encontrado un producto nacional me hizo meterme más a este submundo electrónico. El video es una bizarreada total, increíble.

2. Venus in Furs – The Velvet Underground

Venus in Furs es una canción hipnotizante. Tiene ese nosequé que me hace escucharla un millón de veces. Será la letra algo peculiar y un tanto pornográfica “BDSM” creada por Lou Reed, o tal vez el sonido constante de la viola del señor Cale…Pero lo que es cierto es que Venus in Furs es una pieza especial. Todo encaja.

3. El Cuarto de Tula – Buena Vista Social C.

Tal vez no hubiese sido por Gorillaz y Latin Simone que no me haya enterado de la existencia de Ibrahim Ferrer, miembro del legendario grupo de son cubano Buena Vista Social Club junto con entidades de la música cubana como Omara Portuondo, Compay Segundo o Eliades Ochoa. Sonido latino, salsa cubana. Tal vez el álbum sea una de las más grandes joyas del World Music y es en especial esta canción que guarda ese tono cubano alegre mantenido a través de los tiempos y que poco cambiará con el pasar de los años. Buena canción para la velada.

4. Galvanize – The Chemical Brothers

Haber sampleado una canción marroquí fue la decisión más acertada por los Chemical Brothers. La canción original combinada con un loop de beats hacen de Galvanize una canción pegajosa y entretenida. Cuenta con la voz de Q Tip, artista americano de hip hop. Al dueto de electrónica parece haberle gustado la onda árabe. El videoclip de “Do it Again” fue grabado en Marruecos. Galvanize encaja perfecto al caminar por las calles. Al menos en Europa, te alucinas un medio-orientino perdido por ahí.

5. Romantic Rights – Death From Above ´79

Ya deseaba desde hace un buen tiempo encontrar una canción así…y por suerte la encontré! Dance punk, noise, garage rock, música estridentemente genial. Death From Above 1979 no necesita de varios integrantes para hacer canciones geniales, solo una guitarra, una batería, buenos riffs y mucho talento (a lo White Stripes?). La canción es rápida y empiladora. Lo suficiente para poguear en un concierto a no más dar (y con todas las canciones del You are a Woman and Im a Machine pasa lo mismo).

6. Also Frightened – Animal Collective

Me fue difícil encontrarle el rimo a esta canción al principio. Sé que Animal Collective es otra cosa al costado de otros grupos, otra experiencia. Y sí, Also Frightened es una experiencia muy peculiar pero increíble. Un tanto experimental y alternativo. Es genial saber que hay bandas que simplemente experimentan con sonidos poco usados y se atreven a crear piezas tanto vanguardistas como esta (no sé si exagere, pero el track es recontra ajeno a lo que se puede escuchar por ahí).

7. Colombian Necktie – Big Black

Track fuerte. Big Black hizo canciones duras, algo no tan comunes pero siempre un tanto crudas. Otra del tipo noise, donde el riff de la guitarra suena suciamente dándole un toque más agresivo a la canción. La batería, aunque no sea real, aporta un ritmo algo inusual pero especial en sí. Las letras de todo el álbum de "Songs About Fucking” (no en serio, así se llama) son un tanto tiernas. Sexo, drogas, técnicas para estrangular (corbata colombiana)…todos unos ángeles.

8. Invitation to Light – Ohbliv (0hbliv)

Ohbliv tiene un cierto parecido a Flying Lotus. Ambos hacen electrónica/hip-hop alternativo, pero la diferencia es que Ohbliv se va por lo sonidos ochenteros. Ohbliv sabe de sus samplings y cómo usarlos. El resultado de tal, es en definitiva “Invitation to Light”, una canción “trippin”. Toques de Downtempo y un loop característico hacen de la canción algo fuera de serie.

9. Slip Inside This House – Primal Scream

La primera vez que escuché el nombre “Primal Scream”, pensé que se trataba de una banda de metal. Y más aún cuando uno de sus álbumes se llamaba Screamadelica. Bien, pues no lo eran. Primal Scream es una banda kick-ass, alternativa y diferente a su época (aunque, los sonidos son propios de los 90s). Screamadelica es un álbum histórico por todo su contenido. Electronica y rock se juntan en Slip Inside This House. Psicodélica y trippin´.

10. Tame Impala – Mind Mischief

Una de mis canciones favoritas dentro del álbum Lonerism. Una armonía total. Toques de shoegaze, un riff acorde y unas voces que no alteran la canción en nada. Una sinfonía a la tranquilidad y al verano. Esta es la canción que debes escuchar mientras caminas durante un atardecer (créanme es lo más acertado, jaja). Relajante y envolvente. Es el mundo de Tame Impala, una fusión de rock y psicodelia. Lonerism es su mayor hitaso.

Bonus Track: Out Getting Ribs – Zoo Kid

Como dice un comentario de YouTube: “Es como si La Roux y Rick Astley se fueron a la cama y…”, pero NO! Jaja, King Krule (antes Zoo Kid), es tal vez uno de los pocos artistas jóvenes que no son reconocidos y poco valorados, pero lo que es cierto es que este tipo es un completo genio para su edad (tiene 18 y más talento que Justin Bieber). Quién cómo él para componer una canción tan avanzada y wave a una tan corta edad? Pues bueno, he aquí Out Getting Ribs. Melancólica y gris. Cuerdas al unísono de la melodía que poco sigue los patrones convencionales. Simplemente genial.